Ayer se dijo...

"No importa el crítico; ni aquel que muestra las falencias del hombre fuerte, o en qué ocasiones aquel que hizo algo podría haberlo hecho mejor. El reconocimiento pertenece al hombre que se encuentra en el campo de batalla, con el rostro manchado de polvo, sudor y sangre; aquel que persevera con valentía; aquel que erra, que da traspié tras otro, ya que no hay ningún esfuerzo sin tropiezo ni caída. "
THEODORE ROOSEVELT

2/9/09

Cuaderno de bitácora: Esperanza

"Es necesario esperar, aunque la esperanza haya de verse siempre frustada, pues la esperanza misma constituye una dicha, y sus fracasos, por frecuentes que sean, son menos horribles que su extinción." Samuel Johnson

Pandora seguía teniendo su caja. Al principio no había mostrado interés. Sabía que todo había pasado, que todo estaba acabado. No sabía si aun quedaba algo dentro o no, si la caja seguía vacía o todavía conservaba algo dentro. Pero poco a poco, su fortaleza fue decayendo. Veía la caja cada día, y cada día se preguntaba que pasaría si la abriese de nuevo, que pasaría si descubriera lo que había quedado en su interior.
Algunas veces pensaba que quizá dentro hubiera grandes cosas para el mundo, grandes cosas para ella... amor, ilusión, felicidad,... miles de cosas que la harían feliz.
Pero otras, pensaba que quizá, abrir la caja solo le traería más males, la dejaría totalmente destrozada, hundida, y pidiendo a cada día una muerte que tendría tarde o temprano que llegar.
Cada día era peor. Pasaba tiempo sin verla, pero de vez en cuando, volvía a abrir ese cajón donde la caja estaba, y volvían a recorrer fantasmas su cabeza... ¿Y si la abriese? ¿Y si fuera cierto aquello que dicen? Aun podría quedar la esperanza, aun podría volver a ser todo como al principio... como tantas veces lo había soñado.
Pandora pasó noches en vela, y aun hoy las pasa, no sabiendo lo que hacer, no sabiendo que camino tomar.
Y mientras tanto, la caja sigue intacta, conteniendo el más vacío de los vacíos... o quizá esa pizca de esperanza que aun pueda rehacer la vida de esa dama.

Elessar




29/7/09

Cuaderno de Bitácora: Todo tiene que caer...



Me advirtieron de que esto pasaría. Yo reacio, no quería hacer caso, pero al final ha sucedido.

Un gran poeta dijo, que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver... y creo que no se confundía. No porque, según dice otro dicho, nunca segundas partes fueron buenas, sino porque cuando sales, ves mundo, y aumentas tu propio yo, al volver al lugar donde has crecido te das cuenta de lo insignificante que es tu vida allí, y de lo mucho, que cada vez, tu vida se aleja de ese lugar.

Algunos lo llamareis síndrome post-erasmus... no os falta razón. Otros sólo lo achacareis a un periodo de soledad, de los que ya hace tiempo tuve... pero algo ha cambiado, y creo adivinar el que.

Mientras tanto, y aunque, una temporada en casa nunca viene mal, tendré que seguir pensando en la manera de escaparme cuantas más veces mejor... el futuro no va a buscarte a la puerta de tu casa.

Mientras tanto, seguiré esperando a que vuelva la inspiración

Elessar

17/5/09

Pentru tine...

"Para ti, que te has colado, sin darme cuenta, en el coto privado de mi vida"

8/5/09

Besos de sangre

Cayó el atardecer,
bajo el manto de estrellas que nos acurrucaba.
Sentí tu mano, sobre la mía,
buscando el calor tierno
que mi mirada y mi cuerpo irradiaba.
Vi tus pupilas azules
clavándose en mi mirada, rastreando mis adentros,
y tu amor se clavó
sobre mi corazón
como un mordiscos sobre una hogaza de pan tierno.
No se cuanto estuvimos
los dos agarrados, inadvertidos pasando para el tiempo.
Tanto que nos pilló la luna
aun mirándonos con gesto tierno
y buscando a escondidas ese momento para ese beso.
Pero tus labios
no abrieron esperanza a mi ardiente deseo...
callaste mi pasión,
mataste mi anhelo,
destrozaste con dulzura todo, y sólo por un beso
que no salió nunca
de tu hermoso cuerpo...
Pero aun sigo, cogiendo tu mano,
sangrando de pena todo mi cuerpo
y esperando que ese beso me cure,
que me de algo, que se, que los dos queremos.

ELESSAR

28/4/09

Retazos

"De alguna manera
tendré que olvidarte,
por mucho que quiera
no es fácil, ya sabes.
Me faltan las fuerzas,
ha sido muy tarde
y nada más, y nada más,
apenas nada más."
De alguna manera - L.E. Aute





Se marchó. La siguió con la mirada mientras atravesaba el arco de seguridad, y se sumergía en el mar de gente que se dirigía hacia la terminal. Quizá esperó demasiado. Dejarla en la puerta del aeropuerto hubiera sido cobarde, pero más sano para su corazón, que poco a poco moría con cada paso que ella daba hacia ese avión, como si fueran espinas clavándosele en lo más profundo de su alma.

Cogió el autobús, y entre cabezazos de sueño y recuerdos fue llegando a su casa. Sabía que volvería a verla... aunque su mente le dijera que quizá no fuera a ver a la misma persona, y que quizá esos días, sólo habían sido un espejismo, algo que nunca podría probar que realmente sucedió. Llego a casa y se encontró su cama vacía. Maldijo al sol que empezaba a colarse entre su desprotegida ventana, y con más dolor que sueño, consiguió limpiar su mente y dormir.

Los días después no fueron agradables. Cada gesto, cada instante, cada comentario, por inocente que fuese, le hacía acordarse de ella. Y no sabía porque, la fuerzas que antes tenía completas, comenzaron a esfumarse. Cada noche se seguía acercándose a ella, intentaba besarla, y sus labios solo se resecaban con el viento que abría brecha en su ventana, se helaban con el beso que la soledad le devolvía. No lloró, pero quizá porque sus ojos habían secado esas lágrimas, quizá porque había llorado ya muchas veces solo y a oscuras por lo mismo.

El tiempo pasaba despacio, disfrutando el momento en que su melancolía le dañaba su ya ajado espíritu. Caminaba sólo, cabizbajo, y en su mente sólo aparecía ella. Lo llenaba todo, y a la vez lo dejaba totalmente vacío por su ausencia. Las risas eran ahora forzadas y los sueños desnudaban siempre el mismo cuerpo... Se despertó de noche, en sueño besándola, y pensó, que de alguna manera, tendría que olvidarla...

Elessar

10/2/09

Desde el muelle...



El sonido de tus besos
se mezcló con el ruido de las olas,
el brillo de tu mirada
se fundió con la luz
del faro que nos iluminaba.
Enmudecieron las estrellas,
se retraso la madrugada,
el mar cantaba canciones de risas
entre cantos de cisnes
e historias perdidas.
Y entonces me iluminó tu sonrisa,
mostrándome el camino entre la niebla
que en la playa se levantaba,
guiándome en la penumbra,
vigilando mis pisadas.
Pero aun no pude ver
entre la bruma tu cara...
¿quién eres dulce dama?
Que aquí entre la niebla
quieres salvarme de esta muerte anunciada.

Elessar

26/1/09

Perdido...

Y... "¿Ahora que?" Preguntaban las manos del viajero. Había llegado muy lejos, quizá demasiado.

El Sol le rozaba el claro pelo mientras sus pies se preocupaban más en andar que en mantenerse en pie. Divisó algo a lo lejos. Quizá un oasis, quizá algo real. Sabía que el camino de vuelta no era fácil. Había atravesado miles de baches, miles de recovecos que escondían peligrosos peligros (perdón por la redundancia).

El Sol volvió a caer otro centímetro... "¿Por qué no se acabará ya el día?" Pero sabía que aun quedaba un largo camino que recorrer... ¿Hacía dónde? Ni siquiera el lo sabía. El viajero seguía caminando sobre la arena, desconociendo el destino e intentando olvidarse de la procedencia. Pero a cada paso, a cada segundo bajo el ardiente Sol y la irritante arena, su casa, su partida, su punto de inicio en esta andadura errática por el mundo le parecía más dulce y más placentera. "¿Por qué tuve que partir?"

De repente, el recuerdo de un ayer, de una imagen, de un beso; inundó de lágrimas sus ojos. Sabía que nada volvería a estar en su sitio. Había recorrido demasiado camino como para volver atrás, y le faltaba aun demasiado para encontrar otro sitio donde ser feliz. Miró su cartera, aun llena de esperanza, y deseó nunca haberla llenado de sueños, de orgullo y de desamor.

Sabía que el tiempo quizá le devolvería algo de lo que antaño tuvo: la alegría de reír por ser feliz, la compañía de alguien mientra miraba las estrellas pensando en el futuro, el abrazo cálido antes de dormir, el despertar y ver que las luces del nuevo día se reflejan en una sonrisa... "Pero, ¿a qué precio?" Pensaba mientras caminaba por el invisible camino hacia ninguna parte, sin mirar atrás, pero pensando en las huellas que sus botas dejaban.

A veces le gustaría ser una Dorothy del siglo XXI. Tener el camino marcado con baldosas amarillas. Saber de donde partes, a donde vas... porque vas hacia allí. Y quizá llegar al final, y saber que la solución a todos tus problemas, a todos tus males, se podían solucionar en un principio... que volver a casa es tan sencillo como chocar los talones de tus botas nuevas.

El viajero siguió adelante, y nunca miró hacia atrás... sólo de soslayo, para comprobar que su sombra lo seguía... y nadie más. Aunque uno nunca sabe si la compañía se encuentra detrás... o esperándote en algún sitio donde aun debes de llegar.

Elessar

13/1/09

One more time...



Deseaba ese momento.
Ese instante, esa mota de polvo en el tiempo,
esa eternidad de un segundo,
para poder acariciarte,
para poder en mi mismo seguir creyendo.
La luna nos sirvió de cómplice,
bajo un manto de estrellas que llenaba el cielo.
El frío no podía matarnos,
no podía ni siquiera atravesar nuestros cuerpos
desnudos, sólo nos traicionaba
llevándose nuestras palabras lejos,
donde ni siquiera nadie
podrá escuchar lo que aquella
noche mis labios dijeron.
Era tarde. La soledad nos abrigaba.
La inocencia, perdida años antes,
soltaba recuerdos que ninguno sabiamos,
destripaba nuestros propios miedos...
"fue divertido" me decía
mientras mis dedos recorrían tu cuerpo,
y por tu sonrisa, opinabas los mismo creo.
¿Cómo pudimos llegar hasta aquí?
¿Como pudimos dejar todo lo que creamos
para ahora sobrevivir a base de deseos?
¿Como pudimos negar lo que fuimos
y creer que aun lo seremos?
"No lo se" me decía
mientras acariciaba tus senos,
y deseaba que aquella noche no pasase,
que fuera para atrás el tiempo...
pero comprendí que quizá sea mejor ahora,
viéndonos a escondidas con una luna cómplice
y besándonos bajo la mirada de las estrellas del cielo.

Elessar

15/12/08

Atrapado...

Firmaría en el Sol con la punta de mis dedos
tu nombre y el mio, los dos abrazados y en silencio.
Cambiaría el lento y triste paso de las horas
por tiernos minutos de abrazos y besos,
y dulces segundos de miradas a tu cuerpo.
Movería montañas para encontrarte,
cruzaría desiertos para besarte,
colocaría la luna en el regazo de tu alma
y decoraría con estrellas los bordes de tu cama.
Tocaría con mis manos el azul del cielo
con mis pies pisando el ardiente infierno.
Correría por mil mundos, andaría cien caminos,
vertería mi sangre sobre mares y ríos.
Vendería mi alma al mismo ángel negro
si pudiera, por un minuto, librarme de las cadenas
que ese día me pusiste con aquel beso.

Elessar

8/12/08

Cuaderno de bitácora: No Mercy


Hay veces en esta vida, en las que el destino te ofrece dos oportunidades, dos caminos que tomar; siempre uno que conduce a un gran final, pero con un tortuoso camino, y otro con un final mediocre, pero un camino sin obstáculos. Ya queda en nosotros la decisión.

Pero a veces, el destino cruel sólo te ofrece un camino, una única solución, porque aun habiendo dos, el destino de la otra es nefasto, y el camino que debes tomar te lleva a una meta que, por momentos, no sabes si será mejor que la otra.

No se si me he explicado bien, pero ese es más o menos mi sentimiento, como que voy a deriva, porque es donde debo ir, y porque volver hacía atrás no tendría ningún sentido. Y lo peor es que no veo donde me lleva este río en el que me encuentro, agarrado a un tronco a modo de salvavidas y esperando que lo que ven mis ojos no sea una cascada que me arroje a un precipicio del que, hace tiempo ya, conseguí salir ileso.

Elessar