Ayer se dijo...

"No importa el crítico; ni aquel que muestra las falencias del hombre fuerte, o en qué ocasiones aquel que hizo algo podría haberlo hecho mejor. El reconocimiento pertenece al hombre que se encuentra en el campo de batalla, con el rostro manchado de polvo, sudor y sangre; aquel que persevera con valentía; aquel que erra, que da traspié tras otro, ya que no hay ningún esfuerzo sin tropiezo ni caída. "
THEODORE ROOSEVELT

17/5/09

Pentru tine...

"Para ti, que te has colado, sin darme cuenta, en el coto privado de mi vida"

8/5/09

Besos de sangre

Cayó el atardecer,
bajo el manto de estrellas que nos acurrucaba.
Sentí tu mano, sobre la mía,
buscando el calor tierno
que mi mirada y mi cuerpo irradiaba.
Vi tus pupilas azules
clavándose en mi mirada, rastreando mis adentros,
y tu amor se clavó
sobre mi corazón
como un mordiscos sobre una hogaza de pan tierno.
No se cuanto estuvimos
los dos agarrados, inadvertidos pasando para el tiempo.
Tanto que nos pilló la luna
aun mirándonos con gesto tierno
y buscando a escondidas ese momento para ese beso.
Pero tus labios
no abrieron esperanza a mi ardiente deseo...
callaste mi pasión,
mataste mi anhelo,
destrozaste con dulzura todo, y sólo por un beso
que no salió nunca
de tu hermoso cuerpo...
Pero aun sigo, cogiendo tu mano,
sangrando de pena todo mi cuerpo
y esperando que ese beso me cure,
que me de algo, que se, que los dos queremos.

ELESSAR

28/4/09

Retazos

"De alguna manera
tendré que olvidarte,
por mucho que quiera
no es fácil, ya sabes.
Me faltan las fuerzas,
ha sido muy tarde
y nada más, y nada más,
apenas nada más."
De alguna manera - L.E. Aute





Se marchó. La siguió con la mirada mientras atravesaba el arco de seguridad, y se sumergía en el mar de gente que se dirigía hacia la terminal. Quizá esperó demasiado. Dejarla en la puerta del aeropuerto hubiera sido cobarde, pero más sano para su corazón, que poco a poco moría con cada paso que ella daba hacia ese avión, como si fueran espinas clavándosele en lo más profundo de su alma.

Cogió el autobús, y entre cabezazos de sueño y recuerdos fue llegando a su casa. Sabía que volvería a verla... aunque su mente le dijera que quizá no fuera a ver a la misma persona, y que quizá esos días, sólo habían sido un espejismo, algo que nunca podría probar que realmente sucedió. Llego a casa y se encontró su cama vacía. Maldijo al sol que empezaba a colarse entre su desprotegida ventana, y con más dolor que sueño, consiguió limpiar su mente y dormir.

Los días después no fueron agradables. Cada gesto, cada instante, cada comentario, por inocente que fuese, le hacía acordarse de ella. Y no sabía porque, la fuerzas que antes tenía completas, comenzaron a esfumarse. Cada noche se seguía acercándose a ella, intentaba besarla, y sus labios solo se resecaban con el viento que abría brecha en su ventana, se helaban con el beso que la soledad le devolvía. No lloró, pero quizá porque sus ojos habían secado esas lágrimas, quizá porque había llorado ya muchas veces solo y a oscuras por lo mismo.

El tiempo pasaba despacio, disfrutando el momento en que su melancolía le dañaba su ya ajado espíritu. Caminaba sólo, cabizbajo, y en su mente sólo aparecía ella. Lo llenaba todo, y a la vez lo dejaba totalmente vacío por su ausencia. Las risas eran ahora forzadas y los sueños desnudaban siempre el mismo cuerpo... Se despertó de noche, en sueño besándola, y pensó, que de alguna manera, tendría que olvidarla...

Elessar

10/2/09

Desde el muelle...



El sonido de tus besos
se mezcló con el ruido de las olas,
el brillo de tu mirada
se fundió con la luz
del faro que nos iluminaba.
Enmudecieron las estrellas,
se retraso la madrugada,
el mar cantaba canciones de risas
entre cantos de cisnes
e historias perdidas.
Y entonces me iluminó tu sonrisa,
mostrándome el camino entre la niebla
que en la playa se levantaba,
guiándome en la penumbra,
vigilando mis pisadas.
Pero aun no pude ver
entre la bruma tu cara...
¿quién eres dulce dama?
Que aquí entre la niebla
quieres salvarme de esta muerte anunciada.

Elessar

26/1/09

Perdido...

Y... "¿Ahora que?" Preguntaban las manos del viajero. Había llegado muy lejos, quizá demasiado.

El Sol le rozaba el claro pelo mientras sus pies se preocupaban más en andar que en mantenerse en pie. Divisó algo a lo lejos. Quizá un oasis, quizá algo real. Sabía que el camino de vuelta no era fácil. Había atravesado miles de baches, miles de recovecos que escondían peligrosos peligros (perdón por la redundancia).

El Sol volvió a caer otro centímetro... "¿Por qué no se acabará ya el día?" Pero sabía que aun quedaba un largo camino que recorrer... ¿Hacía dónde? Ni siquiera el lo sabía. El viajero seguía caminando sobre la arena, desconociendo el destino e intentando olvidarse de la procedencia. Pero a cada paso, a cada segundo bajo el ardiente Sol y la irritante arena, su casa, su partida, su punto de inicio en esta andadura errática por el mundo le parecía más dulce y más placentera. "¿Por qué tuve que partir?"

De repente, el recuerdo de un ayer, de una imagen, de un beso; inundó de lágrimas sus ojos. Sabía que nada volvería a estar en su sitio. Había recorrido demasiado camino como para volver atrás, y le faltaba aun demasiado para encontrar otro sitio donde ser feliz. Miró su cartera, aun llena de esperanza, y deseó nunca haberla llenado de sueños, de orgullo y de desamor.

Sabía que el tiempo quizá le devolvería algo de lo que antaño tuvo: la alegría de reír por ser feliz, la compañía de alguien mientra miraba las estrellas pensando en el futuro, el abrazo cálido antes de dormir, el despertar y ver que las luces del nuevo día se reflejan en una sonrisa... "Pero, ¿a qué precio?" Pensaba mientras caminaba por el invisible camino hacia ninguna parte, sin mirar atrás, pero pensando en las huellas que sus botas dejaban.

A veces le gustaría ser una Dorothy del siglo XXI. Tener el camino marcado con baldosas amarillas. Saber de donde partes, a donde vas... porque vas hacia allí. Y quizá llegar al final, y saber que la solución a todos tus problemas, a todos tus males, se podían solucionar en un principio... que volver a casa es tan sencillo como chocar los talones de tus botas nuevas.

El viajero siguió adelante, y nunca miró hacia atrás... sólo de soslayo, para comprobar que su sombra lo seguía... y nadie más. Aunque uno nunca sabe si la compañía se encuentra detrás... o esperándote en algún sitio donde aun debes de llegar.

Elessar

13/1/09

One more time...



Deseaba ese momento.
Ese instante, esa mota de polvo en el tiempo,
esa eternidad de un segundo,
para poder acariciarte,
para poder en mi mismo seguir creyendo.
La luna nos sirvió de cómplice,
bajo un manto de estrellas que llenaba el cielo.
El frío no podía matarnos,
no podía ni siquiera atravesar nuestros cuerpos
desnudos, sólo nos traicionaba
llevándose nuestras palabras lejos,
donde ni siquiera nadie
podrá escuchar lo que aquella
noche mis labios dijeron.
Era tarde. La soledad nos abrigaba.
La inocencia, perdida años antes,
soltaba recuerdos que ninguno sabiamos,
destripaba nuestros propios miedos...
"fue divertido" me decía
mientras mis dedos recorrían tu cuerpo,
y por tu sonrisa, opinabas los mismo creo.
¿Cómo pudimos llegar hasta aquí?
¿Como pudimos dejar todo lo que creamos
para ahora sobrevivir a base de deseos?
¿Como pudimos negar lo que fuimos
y creer que aun lo seremos?
"No lo se" me decía
mientras acariciaba tus senos,
y deseaba que aquella noche no pasase,
que fuera para atrás el tiempo...
pero comprendí que quizá sea mejor ahora,
viéndonos a escondidas con una luna cómplice
y besándonos bajo la mirada de las estrellas del cielo.

Elessar

15/12/08

Atrapado...

Firmaría en el Sol con la punta de mis dedos
tu nombre y el mio, los dos abrazados y en silencio.
Cambiaría el lento y triste paso de las horas
por tiernos minutos de abrazos y besos,
y dulces segundos de miradas a tu cuerpo.
Movería montañas para encontrarte,
cruzaría desiertos para besarte,
colocaría la luna en el regazo de tu alma
y decoraría con estrellas los bordes de tu cama.
Tocaría con mis manos el azul del cielo
con mis pies pisando el ardiente infierno.
Correría por mil mundos, andaría cien caminos,
vertería mi sangre sobre mares y ríos.
Vendería mi alma al mismo ángel negro
si pudiera, por un minuto, librarme de las cadenas
que ese día me pusiste con aquel beso.

Elessar

8/12/08

Cuaderno de bitácora: No Mercy


Hay veces en esta vida, en las que el destino te ofrece dos oportunidades, dos caminos que tomar; siempre uno que conduce a un gran final, pero con un tortuoso camino, y otro con un final mediocre, pero un camino sin obstáculos. Ya queda en nosotros la decisión.

Pero a veces, el destino cruel sólo te ofrece un camino, una única solución, porque aun habiendo dos, el destino de la otra es nefasto, y el camino que debes tomar te lleva a una meta que, por momentos, no sabes si será mejor que la otra.

No se si me he explicado bien, pero ese es más o menos mi sentimiento, como que voy a deriva, porque es donde debo ir, y porque volver hacía atrás no tendría ningún sentido. Y lo peor es que no veo donde me lleva este río en el que me encuentro, agarrado a un tronco a modo de salvavidas y esperando que lo que ven mis ojos no sea una cascada que me arroje a un precipicio del que, hace tiempo ya, conseguí salir ileso.

Elessar

17/11/08

Antes del amanecer...


"Que el hastío de tu anochecer no reclame más que lo que pudo ganar el deseo de tu mañana."
-Rabindranath Tagore-

El sol se oscureció
tras los tiernos cristales
de su lánguida ventana,
y la luna le cubrió
de pesadillas fantasmales
las recónditas esquinas del alma.
Abrió los ojos y se encontró
desnudo y solo, roto y engañado,
frío ante una cama vacía
de piedades inmortales
y pecados banales;
con el corazón dividido,
la mente quizá equivocada,
la mirada perdida en el vacío
y la soledad asomando a su ventana...
El sol se oscureció
y sólo le quedó
esperar la madrugada.

-Elessar-

2/11/08

Ahora...

El reloj de la pared, daba algo más de la hora que realmente debería ser, pero él, dejó caer su cuerpo vencido sobre la cama y se preparó para dormir. Había sido un día duro. No porque hubiera tenido que trabajar, ni mucho menos, pero el continuo ajetreo de andar para arriba y abajo, había dejado su cuerpo hundido. Y tal vez su mente le jugase una mala pasada en estos días inciertos.

Ella había vuelto... No sabía como, ni por donde; pero esta tarde se sorprendió pensado en sus rizos negros, en su sonrisa de niña buena y en su cara angelical. Sabía que no era lugar ni momento, sabía que no podía seguir haciéndolo, porque solo conseguiría dañarse a si mismo, pero no sabía por qué, lo seguía haciendo.

Quizá lo mejor sería meterse en la cama, cerrar los ojos, intentar soñar y pensar que mañana, la vida será mejor que hoy.

Elessar