Ayer se dijo...

"No importa el crítico; ni aquel que muestra las falencias del hombre fuerte, o en qué ocasiones aquel que hizo algo podría haberlo hecho mejor. El reconocimiento pertenece al hombre que se encuentra en el campo de batalla, con el rostro manchado de polvo, sudor y sangre; aquel que persevera con valentía; aquel que erra, que da traspié tras otro, ya que no hay ningún esfuerzo sin tropiezo ni caída. "
THEODORE ROOSEVELT

17/11/08

Antes del amanecer...


"Que el hastío de tu anochecer no reclame más que lo que pudo ganar el deseo de tu mañana."
-Rabindranath Tagore-

El sol se oscureció
tras los tiernos cristales
de su lánguida ventana,
y la luna le cubrió
de pesadillas fantasmales
las recónditas esquinas del alma.
Abrió los ojos y se encontró
desnudo y solo, roto y engañado,
frío ante una cama vacía
de piedades inmortales
y pecados banales;
con el corazón dividido,
la mente quizá equivocada,
la mirada perdida en el vacío
y la soledad asomando a su ventana...
El sol se oscureció
y sólo le quedó
esperar la madrugada.

-Elessar-

2/11/08

Ahora...

El reloj de la pared, daba algo más de la hora que realmente debería ser, pero él, dejó caer su cuerpo vencido sobre la cama y se preparó para dormir. Había sido un día duro. No porque hubiera tenido que trabajar, ni mucho menos, pero el continuo ajetreo de andar para arriba y abajo, había dejado su cuerpo hundido. Y tal vez su mente le jugase una mala pasada en estos días inciertos.

Ella había vuelto... No sabía como, ni por donde; pero esta tarde se sorprendió pensado en sus rizos negros, en su sonrisa de niña buena y en su cara angelical. Sabía que no era lugar ni momento, sabía que no podía seguir haciéndolo, porque solo conseguiría dañarse a si mismo, pero no sabía por qué, lo seguía haciendo.

Quizá lo mejor sería meterse en la cama, cerrar los ojos, intentar soñar y pensar que mañana, la vida será mejor que hoy.

Elessar

13/10/08

Cuaderno de bitácora: Bajar el ancla


Mi barco se movió. Llego a unas playas limpias y heladas, donde el frío hiere mi mejilla día si y día también. No se si es el cambio que necesitaba, pero es un cambio al fin y al cabo.

Gdansk, la puerta del Báltico, la ciudad que vió crecer a Solidarność, Lech Walesa, Farenheit, y otros más, me abre los brazos hoy.

Nuevos amigos, nuevas caras, nuevos chistes, nuevas risas, nuevos amores... nueva vida. Algo que necesitaba, algo que venía pidiendo mi mente y mi corazón desde hace mucho tiempo.

Un año aquí quizá me acabe cansando, y mi barco, hoy reluciente, pierda ese brillo en cubierta cuando la nieve haga acto de presencia. Pero la vuelta a casa se planea para largo... el sol, tendrá que esperar.

22/9/08

Annabel Lee

Hace unos años, un buen amigo me regalo una traducción muy bonita de un poema precioso del gran Edgar Alan Poe. Hoy estaba escuchando esta canción... y ante mi falta de inspiración, he decidido regalárselo.





Hace muchos, muchos años
en un reino junto al mar,
habitó una señorita
cuyo nombre era Annabel Lee;
y creció aquella flor
sin pensar en nada más
que en amar y ser amada,
ser amada por mí.

Eramos como dos niños
mas tan grande era nuestro amor
que los ángeles del cielo nos tenían envidia,
porque no eran tan felices,
ni siquiera la mitad,
como todo el mundo sabe
en aquel reino junto al mar.

Por eso un viento partió
de una oscura nube aquella noche
para helar el corazón
de la hermosa Annabel Lee.
Y luego vino a llevársela
su noble parentela
para enterrarla en un sepulcro
en aquel reino junto al mar.

No luce la luna sin traermela en sueños,
ni brilla una estrella sin que vea sus ojos.
Así paso las noches tumbado con ella,
mi querida hermosa, mi vida, mi esposa.

Nuestro amor era más fuerte
que el amor de los mayores,
que saben más, como dicen,
de las cosas de la vida.
Ni los ángeles del cielo,
ni los demonios del mar,
separarán jamás mi alma
del alma de Annabel Lee...

En aquel sepulcro junto al mar...
En su tumba junto al mar ruidoso...

Hace muchos, muchos años,
en un reino junto al mar,
habitó una señorita
cuyo nombre era Annabel Lee.
Y creció aquella flor
sin pensar en nada más
que en amar y en ser amada...
ser amada por mí.

10/9/08

Y ahora, ¿que?

Ahora que "ponnos" otra y qué se debe,
ahora que el mundo está recién pintado,
ahora que las tormentas son tan breves
y los duelos no se atreven
a dolernos demasiado…
Ahora que está tan lejos el olvido,
ahora que me perfumo cada día,
ahora que, sin saber, hemos sabido
querernos, como es debido,
sin querernos todavía…
Ahora que se atropellan las semanas,
fugaces, como estrellas de Bagdad,
ahora que, casi siempre, tengo ganas
de trepar a tu ventana
y quitarme el antifaz.
-Joaquín Sabina-

Ahora que las estrellas no ocultan mi vergüenza

y que cuento mujeres en mis sueños

en vez de ovejas saltarinas y palidas,

Ahora que los dolores, la soledad y la pena

decoran las paredes de mi cielo

y nublan mi mente con niebla de hada.

Ahora que los minutos son tan lentos,

que los segundos matan tanto el tiempo,

que las lágrimas de sal, ayer tan frías,

se han vuelto a secar.

Ahora que los vientos traen fragancias

que huelen a recuerdos,

mios y tuyos... algún día atrás,

ahora que los nombres son tan breves,

que los latigazos son tan leves,

que el corazón casi no duele,

y que la mente empieza a divagar.

Ahora que casi todo olía a futuro,

caigo de nuevo hasta mi mundo

y noche tras noche me vuelvo a preguntar...

¿Por qué no te podré olvidar?

- Elessar-

30/8/08

Cuaderno de bitácora: Mañana la vida será mejor que hoy

Hay periodos en la vida de cada uno, en los que el único incentivo para seguir adelante y no desmoronarte en una depresión de caballo, es saber, que la vida aun te puede dar algo más. Yo, persona de moral cambiante como el que más, siempre he necesitado imágenes, palabras o incluso canciones que ayuden a levantar el ánimo cuando esté está a casi ras de suelo.

Una de las cosas que me hacía recuperarme después de un día agotador, uno de esos días que no paras, de aquí para allá, haciendo mil cosas, de las cuales la mayoría te salen mal, era irme a la cama, agotado física y psicológicamente, y ver en la pared de mi cuarto pegada esta frase. Si, lo reconozco, la recorte de un periódico (me parece que era El Mundo, pero no me acuerdo), pero la frase me llenó de emoción. Hace clara alusión al problema medioambiental y a su más que posible solución, pero para mi, es un aliciente para saber que mañana las cosas pueden salirme mejor que hoy.




Otra cosa que hace levantarme la moral, es esta canción... mejor dicho, música. Para los poco entendidos en el tema de las bandas sonoras, esta es la música que aparece al final de la pelicula de Sergio Leone: El bueno, el feo y el malo, y consigue relajarme, animarme e incluso ponerme a tono cuando tengo que afrontar algún reto.

Y por último, cuando todo va mal, cuando nada consigue animarme, cuando mi mundo se viene abajo y parece que cada cosa que haga, que diga o piense será un acto erróneo que se volverá en mi contra tarde o temprano. Cuando los retos que tengo que afrontar parecen tan altos como el Everest, tan anchos como el Amazonas y tan duros como una travesía en el desierto, entonces y sólo entonces, hay unas palabras que consiguen subirme el ánimo. Las escribió Rudyard Kipling (el escritor de El Libro de la Selva), bajo el título de If. Quizá algunos la recordéis años atrás, en un anuncio de televisión de una petrolífera. A los más freaks, quizá les suene en boca de Abraham "El Abuelo" Simpson. El caso es que es preciosa.

Si puedes mantener la cabeza cuando todos a tu alrededor
están perdiendo la suya y culpándote a ti por ello .
Si puedes confiar en ti mismo, cuando todos los hombres dudan de ti,
pero dar lugar a sus dudas también.
Si puedes esperar y no cansarte en la espera,
o siendo engañado, no mezclarte con mentiras,
o siendo odiado, no dar lugar al odio,
y aún así no parecer demasiado bueno, ni hablar como un sabio.

Si puedes soñar, y no dejar que los sueños te dominen,
si puedes pensar, y no permitir que los pensamientos sean tu único objetivo.
Si puedes encontrarte con el triunfo y la derrota
y tratar a ambos impostores de igual forma.
Si puedes soportar el escuchar la verdad que has dicho
tergiversada por villanos, y utilizada como trampa para los tontos,
o mirar las cosas por las que diste tu vida, destruidas
e inclinarte y construirlas nuevamente con herramientas gastadas.

Si puedes hacer una suma con todas tus ganancias
y jugártelas todas a una sola apuesta,
y perder, y volver a empezar como al principio
y jamás pronunciar una queja sobre tu pérdida.
Si puedes obligar a tu corazón, nervio y fuerza
a servir a tu causa tiempo después de que haberse marchado,
y aun así resistir cuando ya no queda nada en ti
excepto una voz que te dice: "¡Aguanta!"

Si puedes hablar con la multitud y mantenerte virtuoso,
o caminar entre reyes sin perder la sensibilidad común.
Si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte,
si todos los hombres cuentan contigo, pero ninguno en exceso.
Si puedes llenar un implacable minuto
con sesenta segundos de combate bravío,
tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella;
y lo que es más importante, serás un Hombre, ¡hijo mío!


Quizá hoy no sea uno de los mejores días de mi vida... quizá estos no sean los mejores días que he vivido, pero gracias a esto, se que lo que me espera mañana, será mejor.

24/8/08

No creo...


No creo en mis principios,
no creo en los que tu me das,
no creo en la muerte prematura
ni creo en este mundo ideal.
No creo en los sonidos dulces,
no creo en los cambios de opinión,
no creo en los caminos con cruces,
no creo en la vida sin resurrección.
No creo en velatorios sin risas,
no creo en las noches sin blanco satén,
no creo en tus dulces caricias,
no creo en barcos de papel.
No creo en los mapas del viento,
no creo en las mentiras sin sal,
no creo en las noches sin aliento,
sin sonrisas, sin besos, sin soñar.
No creo en coincidencias casuales,
no creo en escenas sin guión,
no creo en fatales vanidades,
no creo en las canciones de amor.
No creo en los corazones doloridos,
no creo en las fiestas de guardar,
no creo en los estrictos cumplidos,
no creo en cinturones de castidad.
No creo ni en romances perfectos,
ni en lujuria sin sexo
ni en los amantes de Teruel,
no creo en las verdades a medias
ni en las discusiones serias
ni en las lunas de miel.
No creo ni en los deseos impuros
ni en otro ladrillo en el muro,
ni en mis maneras de vivir;
no creo en las luces sin sombras,
ni en los whiskys sin soda,
ni en mi vida sin ti.

Elessar

17/8/08

Black

Hey...oooh...
Sheets of empty canvas, untouched sheets of clay
Were laid spread out before me as her body once did
All five horizons revolved around her soul
As the earth to the sun
Now the air I've tasted and breathed has taken a turn
Ooh, and all I taught her was everything
Ooh, I know she gave me all that she wore
And now my bitter hands chafe beneath the clouds
Of what was everything?
Oh, the pictures have all been washed in black, tattooed everything...

I take a walk outside
I'm surrounded by some kids at play
I can feel their laughter, so why do I sear
Oh, and twisted thoughts that spin round my head
I'm spinning, oh, I'm spinning
How quick the sun can drop away
And now my bitter hands cradle broken glass
Of what was everything
All the pictures have all been washed in black, tattooed everything...

All the love gone bad turned my world to black
Tattooed all I see, all that I am, all I will be...yeah...
Uh huh...uh huh...ooh...

I know someday you'll have a beautiful life, I know you'll be a star
In somebody else's sky, but why, why, why
Can't it be, can't it be mine



El sol cayó bajo su espalda
y la oscuridad tiñó de miedo sus recuerdos,
se acomplejaron de odio sus miradas
se convirtieron en polvo sus dulces sueños.

La oscuridad barrió de dolor su corazón,
hizo caer la risa de su tierno rostro,
perdieron sus mejillas su rosado color,
perdió su vida y toda su ilusión.

Se borraron de su cielo las estrellas
sumiendo en negrura su deseo
de vivir.
Se perdió entre un mar de bruma negra
dejándolo prisionero del beso
que nunca debió recibir.

Elessar

11/8/08

Cuaderno de bitácora: De vuelta de todo



Han sido unas ligeras vacaciones, ya hace más de un mes desde mi última entrada, y parece que desde entonces todo ha cambiado.

Eran cambios que esperaba, no deseaba, pero llegaron inexorablemente. Quizá me hayan dejado tocado y frente al viento, sin más protección que la que mi propio aliento y ánimo puedan darme, pero creo que me recuperaré poco a poco. Quizá el cambio de vida que me espera para dentro de poco más de un mes, consiga devolverme otra vez a la vida que llevaba hace unos años, esa vida sin preocupaciones y sin más horizonte que el que pueda alcanzar la vista.

No se si echaré de menos lo que dejaré aquí... eso lo dejo para los últimos días. Sólo sé que ahora no hay nada, ni nadie que pudiera detenerme. Sólo espero que vuelvan los días de gloria pronto.

Elessar

9/7/08

Los restos del naufragio

Todo había sucedido demasiado rápido. No recordaba nada, solo vagos recuerdos de cómo habían trascurrido aquellas tres horas… oía gritos, llantos y miedo, mucho miedo.

Se encontraba aferrado a un listón de madera, probablemente procedente del escenario donde hace poco Gilberto Conrado cantaba una maravillosa aria. Había amanecido, el sol levantaba lentamente sus rayos sobre el, ahora tranquilo, mar. Empezó a despejar su mente de todo, y oteó sus alrededores… agua. Sólo agua y algún que otro petate u objeto del barco flotaba a algunos metros a su redonda. Estaba sólo, no se divisaba un alma. Empezó a chapotear con su listón y fue nadando hacia las pocas pertenencias del buque que aun quedaban flotando. Su cabeza empezó a hervir de recuerdos, y un nombre vino a su cabeza… Aylema. La joven que había conocido al principio del viaje y había sido su confidente, su amiga y su amante. Ella le ayudó a olvidar todo lo que había venido a olvidar a este barco y ahora… ¿dónde estaba ahora?

Divisó una especie de flotador a no pocos metros a su izquierda. Se dirigió hacia el. Se veía a salvo con el listón de madera, pero la comodidad del flotador le haría estar más seguro… él le había dado su chaleco, la había llevado a cubierta y había intentado por todos los medios ponerla a salvo en uno de los botes que salían del barco… pero el temporal era diabólico, las olas golpeaban el casco del barco una y otra vez, haciendo lo posible por volcarlo. Consiguieron montar en un bote y…

Tenía hambre. Aquella sensación había llegado a su cuerpo y creía que no le abandonaría nunca. Sabía que tarde o temprano moriría de hambre, sed o comido por algún tiburón que se acercase. Esperaba su muerte tanto como el placer de divisar tierra. Así siguió dos horas más, intentando olvidar todo lo sucedido, pero los recuerdos volvían a su cabeza como las olas a la playa.

Recordaba haber cenado con ella… haber pasado una velada inolvidable. Recordaba el viento de tormenta rozando su cara mientras la besaba… la recordaba agarrada a su cuerpo mientras las olas golpeaban el indefenso bote en el que intentaban su huida. La recordaba agarrándose a su mano, ya en el agua, mientras el bote se hacía mil astillas bajo el poder de las olas… la recordaba alejándose, gritando su nombre, llorando su amor perdido… y la vio.

Allá a lo lejos se divisaba tierra. Empezó a nadar con el listón, el flotador y las pocas fuerzas que le quedaban. La marea le ayudaba. Al cabo de seis horas, exhausto, llego a la playa y estuvo allí tumbado durante bastantes minutos, riéndose de su suerte y maldiciendo lo pasado. Sacó su mechero que milagrosamente aun permanecía en su bolsillo… ¡encendía! Milagro. Hizo una pequeña hoguera en la playa mientras no paraban de llegar restos de lo que en otro tiempo había sido su billete hacia el olvido.

Y con cada listón de madera, con cada resto del naufragio que llegaba a aquella desolada playa, otro recuerdo venía a su mente. Y con cada recuerdo, una puñalada hería su corazón, y lo arrastraba hacia la oscuridad más profunda. Se tumbó sobre la playa al lado de la hoguera, susurró su nombre… Aylema… y quedó dormido sobre pesadillas.


Elessar